viernes, 20 de marzo de 2026

PRIMER DOLOR.- LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO


LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO EN EL TEMPLO

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Ludovico Carracci.
Fecha de ejecución.- Ludovico Carrari realiza esta obra hacía el año 1605
Técnica.- Oleo sobre lienzo.
Medida.- 122,6 x 94,8 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo Nacional de Arte de Cataluña.
Localidad.- Barcelona.
País.- España.

TEXTO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS

    Cuando se cumplieron los días de su purificación, según la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones». Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: 

    «Ahora, Señor, según tu promesa, 
puedes dejar a tu siervo irse en paz. 
Porque mis ojos han visto a tu Salvador, 
a quien has presentado ante todos los pueblos: 
luz para alumbrar a las naciones 
 y gloria de tu pueblo Israel». 

    Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: 

    «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones». 

    Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

Lucas 2, 22 - 39 

domingo, 8 de marzo de 2026

LA DOLOROSA DE LAS MANOS ABIERTAS


LA DOLOROSA CON LAS MANOS ABIERTAS

Autor.- Esta obra salió del os pinceles de Vecellio di Gregorio Tiziano, quien será reconocido en el mundo del Arte como Tiziano.
Fecha de ejecución.- Tiziano realiza esta obra en el año 1555
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 68 x 53 cm.
Lugar donde se encuentra.- Museo Nacional del Prado.
Localidad.- Madrid.
País.- España.

OFRENDA

Dame tu mano, María,
la de las tocas moradas.
Clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo en la impía
tarde negra y amarilla.
Aquí en mi torpe mejilla
quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.

Déjame que te restañe
ese llanto cristalino,
y a la vera del camino
permite que te acompañe.
Deja que en lágrimas bañe
la orla negra de tu manto
a los pies del árbol santo
donde tu fruto se mustia.
Capitana de la angustia:
no quiero que sufras tanto.

Qué lejos, Madre, la cuna
y tus gozos de Belén:
- No, mi Niño. No, no hay quien
de mis brazos te desuna.
Y rayos tibios de luna
entre las pajas de miel
le acariciaban la piel
sin despertarle. Qué larga
es la distancia y qué amarga
de Jesús muerto a Emmanuel.

¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel
desde el marco del dintel
te saludó: -Ave, María?
Virgen ya de la agonía,
tu Hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte Calvario,
cítame en Getsemaní.

A ti, doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa.
A ti, ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía.
A ti, Madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María.

Gerardo Diego. Vía Crucis.

domingo, 1 de marzo de 2026

PRESENTACIÓN DEL BLOG


    Uno de los tiempos fuertes litúrgicamente hablando es la Cuaresma, que comienza el Miércoles de Ceniza y concluye con la celebración de la Pascua. Un camino de cuarenta días que nos prepara a los  creyentes para vivir más intensamente el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Tiempo de penitencia, de ayuno, de abstinencia. Tiempo de meditar la Palabra y vivir con más intensidad el ser católicos. Para ello la iglesia nos ofrece diversos actos piadosos: el Vía Crucis, el Santo Rosario y la Corona del Dolor de Nuestra Señora.

    Esta práctica religiosa, podríamos considerarlo muy reciente, ya que se crea en el siglo XVII, en la Orden de los Siervos de María, los servitas, orden dedicada a la contemplación de los dolores de la Santísima Virgen María y a lo que ayudaría esta práctica religiosa a la contemplación, acompañando a la Madre de Jesús en sus dolores.

    La corona del Dolor sigue el esquema del Rosario, se reza con un collar de cuentas dividido en siete partes, comenzando cada parte por una cuenta mayor que el resto en la que suele aparecer el momento que se medita, siguiendo por siete cuentas más pequeñas. En la cuenta grande se enuncia el Dolor y se reza un padrenuestro, en las cuentas pequeñas se rezan siete avemarías. La corona se completa, en lugar de la Cruz, como en el rosario, con una imagen de Nuestra Señora de los Dolores. Es raro, pero en las procesiones de las cofradías de los servitas, los penitentes suelen portar en sus manos esta corona.

    Esta corona nos trae a la memoria, no sólo el dolor de Nuestra Señora, sino también la profecía del anciano Simeón y aquella espada del Dolor, que a lo largo de la historia la Iglesia Católica y los fieles en su devoción popular han querido convertir en siete dolores que se contemplan a lo largo de este piadoso ejercicio cuaresmal.

    Como el Rosario la Corona de Dolor tiene sus misterios estos son siete:

Presentación del Niño Jesús en el Templo y la profecía de Simeón.
La Huida de la Sagrada Familia a Egipto.
El Niño Jesús perdido en el Templo de Jerusalén.
El Encuentro de María con Jesús en la Calle de la Amargura.
María junto a la Cruz de Jesús en el Calvario.
María con Jesús en brazos, tras ser descendido de la Cruz.
La Sepultura y Soledad de Nuestra Señora.

    La intención de este blog, sin ánimo de lucro, es presentar cada uno de esos siete dolores, ilustrado por una obra de arte que haya servido como inspiración al mismo, y el texto del Viejo o Nuevo Testamento que ilumine al mismo.

 

PRIMER DOLOR.- LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO

LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO EN EL TEMPLO Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Ludovico Carracci. Fecha de ejecución.- Ludovico Carrari re...